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Mostrando las entradas etiquetadas como H.P. Lovecraft

El origen de "La Senda de Ahk-Nabul" (I)

 En 1993 cuatro alocados muchachos de 15 y 16 años escribieron una campaña de aventuras para el juego de rol " La Llamada de Cthulhu ". Si los buscan, quizá puedan localizarlos, con menos cordura y más canas que entonces.    Así comienza " La Senda de Ahk-Nabul " la novela que hemos escrito David Prieto y yo. La historia está dedicada a nuestros amigos, Josechu y Lopa , que compartieron esas partidas de rol con nosotros. Si no hubiera sido por esas jornadas y tardes de juego dirigidas por Lopa, con Josechu y David, jamás habría conocido a Lovecraft y sus Mitos. Si no lo hubiera hecho, jamás me habría lanzado a escribir, porque la obra del de Providence ha sido una de mis principales influencias en la escritura. " La Senda de Ahk-Nabu l" surgió de una idea para escribir nuestro propio módulo de aventuras, a imagen y semejanza de la campaña " Las Máscaras de Nyarlathotep ", que tanto nos había gustado jugar. Nos enteramos de qu...

Presentación de Los nombres muertos de Jesús Cañadas en Salamanca

H. P. Lovecraft ha recibido una propuesta imposible: buscar el Necronomicón. Un libro maligno que no existe, y eso Lovecraft lo sabe por una sola razón: porque es su más célebre invención literaria. fEn 1919, el escritor americano Howard Phillips Lovecraft escribió el relato “El Sabueso”. En sus páginas se mencionaba por primera vez el Necronomicón, un tomo de magia negra rodeado de una siniestra leyenda. Doce años después, la misteriosa viuda de un multimillonario neoyorquino convence a H. P. Lovecraft de que lidere una expedición para encontrar el supuesto libro maldito. Acompañado de los escritores Frank Belknap Long (Los perros de Tíndalos) y Robert Erwin Howard (Conan), Lovecraft se embarcará en una búsqueda desde su Providence natal hasta el Londres de la moribunda sociedad Golden Dawn o el Berlín de entreguerras, pasando por mortíferos acantilados portugueses o ruinas enterradas bajo la ciudad de Damasco. En la telaraña de secretos que rodea el Nec...