sábado, 28 de junio de 2008

Pleased to meet you Mr. Martin

Pues con este título no pretendo daros una clase de inglés ni soltaros los rollos que les endoso a mis alumnos. No, es que aprovechando que David y yo vamos a Gijón a la Asturcon, nos han encargado entrevistar a George R. R. Martin para Sedice.

Los foreros de Sedice pueden ir colgando las preguntas que les gustaría que le hicieramos al hombre este en el hilo abierto al efecto, y de ahí sacaremos el grueso de la entrevista. Así que
animaos.
http://www.fantasymundo.com/imagenes/noticias/6015.jpg

Aviso para navegantes: ni mi blog ni el de David son el medio para recoger las cuestiones que le preguntaremos a Martin, así que no aceptaremos preguntas que dejeis en los comentarios. Lo siento, así es la cosa.

Las preguntas aquí. La fotico la he sacado de Fantasymundo.

miércoles, 25 de junio de 2008

Dexter


Michael C. Hall (A Dos Metros Bajo Tierra) es el actor detrás de Dexter. Este es un personaje atormentado, aunque sus penurias resultan diferentes a las de David, el hermano mediano de la familia Fisher.

Dexter Morgan es ayudante del forense en el departamento de homicidios en la policía metropolitana de Miami, con la siguiente particularidad, es experto en salpicaduras de sangre. Su hermana Debra (Jennifer Carpenter, El Exorcismo de Emily Rose) es oficial de policía y trabaja en el mismo departamento que su hermano.

La vida de Dexter resultaría anodina y normal, si no fuera por el pequeño hecho de que es un asesino en serie. ¿Cómo un psycho-killer puede resultar simpático al espectador? Dexter es consciente de su patología, su padre adoptivo, el único que comparte su pequeño secreto, le instruyó como controlar a la bestia, su método consiste en matar a otros asesinos en serie. Dexter nunca pierde los nervios cuando "trabaja", es limpio, meticuloso, pulcro, cuidadoso, se asegura que nadie reclamará o presentará una denuncia por la desaparición de sus víctimas. Es muy inteligente y siempre se cubre las espaldas.

El conflicto aparece cuando empiezan a encontrarse cuerpos mutilados sin un sólo resto de sangre, los indicios desconciertan, a la vez que fascinan a Dexter. Lo más impactante es que el asesino va dejando pistas personales sólo para Dexter y que este no puede revelar.

La serie mezcla intriga, género policaco con pequeñas dosis de comedia. El protagonista realiza una actuación impresionante, se sale de la pequeña pantalla, hasta que al final logra que el espectador adore a Dexter Morgan.

Producida por el canal por cable Showtime, cuenta con dos temporadas de 12 capítulos cada una y ya se ha anunciado una tercera para este otoño.

En España la habéis podido seguir en FOX y el jueves se estrena en Cuatro la primera temporada, en horario de máxima audiencia después del partido de España (nos vamos a comer a los rusos).

©2008 Alejandro Guardiola

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lunes, 23 de junio de 2008

Más Urnas

Pues eso, como contaba David en su Drashur, van apareciendo nuevas de reseñas de Urnas de Jade: Leyendas. La primera por Alfredo Mínguez, conocido como excali_vila , en la portada de Sedice. El segundo en los recién remozados foros de Pedro Camacho y el comentario es del propio Pedro.

Parece que las Urnas comienzan a calar en el ideario del fantástico español. ¡Enhorabuena David!

Y hoy es San Juan, noche de hogueras, fiesta pagana. Tened cuidado con las meigas.

jueves, 19 de junio de 2008

Spiderman: Un Día Más (One More Day)

Un Día Más o One More Day en inglés, es el arco argumental del super-héroe arácnido de la Marvel que mayor controversia está creando entre los aficionados de siempre de la serie.

Antes de desgranar la serie de razones del estropicio creado por J.M. Straczynski (intentad escribirlo bien a la primera, yo he tenido que mirar un tebeo), como guionista, y el editor in chief, bullpen de la editorial y a la sazón dibujante, Joe Quesada; voy a comentar de dónde viene servidor en esto de los tebeos de tipos superpoderosos.

Los primeros cómics de Marvel que cayeron en mis manos fueron unos números del Capitán América, Rom, Thor y varios de "Guerras Estelares" y Star Trek que publicaba la extinta Vértice. Desde ahí ya pasamos a Forum, a las redistribuciones de la Patrulla-X de Chris Claremont y John Byrne después, Lobezno, Excalibur del propio yayo Claremont y Alan Davis. Estamos hablando de una etapa entre los 8 y los 14 años, creo. A partir de ahí compartí colecciones con David, hasta que a eso de los tiernos 16 abandoné los tebeos de superhéroes harto de los interminables crossovers entre las colecciones de mutantes y que para comprenderlos sin perderse la historia, era necesario tener todas las series que los componían.

Seis años estuve sin comprar nada de grapa que no fuera la Muy Interesante o el Fotogramas. Pero en determinado momento, y a resultas de reencontrarme con David, me apeteció volver a leer tebeos, pero no quería saber nada de las colecciones X (no me refiero al porno, que quede claro), ni quería comenzar una serie que llevara ya tiempo. Así que me lancé de cabeza a por la línea Ultimate de Marvel, una reinvención de las historias de los personajes de siempre, X-Men y Spiderman actualizadas al siglo 21, con un enfoque bastante adulto y que contaba con guionistas como Mark Millar y Brian Bendis como abanderados del proyecto. Poco a poco, fui seleccionando, compraba todo lo que publicaban de Ultimate y lo alternaba con otras lecturas de la línea de continuidad tradicional, como Daredevil y ALIAS de Bendis. A la vez hacía la colección de los tebeos clásicos de Spiderman publicados en tomos, había leído bastantes de la primerísima etapa del personaje y ahora me topaba con los Gene Colan, Ann Nocenti, Todd McFarlane...

También fui descubriendo el sello Vértigo de la competidora, DC. Sandman, Predicador, Hellblazer. En esa época me enteré que había un tipo inglés medio loco que escribía unos comics estupendos, el señor Alan Moore: Watchmen, V de Vendetta, From Hell, La Liga de los Caballeros Extraordinarios, Top Ten. Además de compañías más independientes como WildStorm, Dark Horse, Image, Top Cow, ABC comics, etc. Poco a poco, iba retomando mi extinta colección de tebeos, sólo había unas reglas: no mutantes, no Spiderman, no Hulk, de la continuidad llamada tradicional. Compraba todos los títulos de la recién nacida línea Ultimate y de la filial para adultos MAX. En adelante, llegaron los Vengadores, La Dinastía de M, La Guerra Secreta, la fantástica Civil War y su complemento Primera Línea. Más muchos números de Daredevil, Nuevos Vengadores, Hulka, X-Force/X-Statix...
En fin, que en los últimos años, creo haber recuperado el tiempo perdido. Sabía por lo que David me contaba que la etapa de JMS y John Romita Jnr. en Amazing Spiderman estaba alcanzando cotas de gran calidad. Romita dejó la colección y el guionista continuó.

Y ahora nos encontramos en tiempo presente. En el que un descreído de la continuidad clásica de Marvel como yo, llega a su librero habitual y le pide Un Día Más, porque quería saber de primera mano y estar informado en qué consistía el tebeo del que los lectores acérrimos del lanzarredes echaban pestes, amenazando la seguridad de los autores, bautizándoles con ingeniosos motes, abandonando la colección del tirón, o dándose un plazo de cierto tiempo para terminar haciéndolo.

Lapídenme: One More Day es una historia estupenda, arriesgada, oscura, bien escrita y dibujada, con un ritmo trepidante y un argumento entretenido. Ahora, que resulta un apretón de los cataplines a la gente que compra Amazing desde su más tierna infancia, cierto. Que la manera abracadabrante de concluir la historia es poco racional, sí. Que destruye la continuidad y evolución natural de 25 ó más años de tebeos del trepamuros, verdad de la buena.
Pero, como el mantra que entonan la gente de ADLO: "Todo esto ha pasado antes, y volverá a pasar".

Por lo pronto, igual que han logrado que fieles aficionados se desenganchen, van a conseguir que yo vuelva al redil. El mes que viene, creo, compraré el tomito del Hombre Araña de nuevo.

©2008 Alejandro Guardiola


miércoles, 18 de junio de 2008

Firefox 3

La gente de Mozilla parece que quiere copar el tercio del mercado en cuanto a los navegadores se refiere. Ayer se estrenó y se puede descargar de formar gratuita la versión 3.0 del programa del zorro. No diré que es mejor, ni que es más seguro, no comentaré su capacidad de personalización para cada usuario hasta que se quiera, no mencionaré su comodidad y su manera intuitiva y a amena de funcionamiento, por no decir de su compatibilidad con sistemas operativos para los que no ha sido diseñado, tampoco sus constantes y frecuentes actualizaciones. Ni que cada usuario puede mejorarlo por su cuenta.
En fin que no hablaré que esta entrada de la Vieja Raza ya está escrita en Firefox 3.




lunes, 16 de junio de 2008

The Happening (El Incidente)


Cada nueva película de M. Night Shyamalan es esperada con fervor, por ver si es capaz de superar sus propios hitos: El Bosque, El Protegido y El Sexto Sentido. O si por el contrario, veremos una continuación de la malísima Señales o de la fallida La Joven del Agua.

La propuesta esta vez es un extraña epidemia que produce que la gente se suicide en masa, matándose con el primer objeto que tenga a mano. El pánico cunde en la costa este de los Estados Unidos, que se sume en un éxodo masivo huyendo de las grandes ciudades y encaminándose a las áreas rurales, tratando de escapar del asesino invisible que está diezmando la población de la nación más poderosa de la tierra. Por supuesto, al principio se piensa que se trata de un ataque terrorista, ironizando el director con la situación post 11-S.

Mark Whalberg, acompañado de Zooey Deschanel (Weeds, TinMan), en los papeles principales. La química de la pareja no es ni de lejos la de Joaquin Phoenix y Bryce Dallas Howard en el Bosque, la relación es bastante plana y forzada, aunque se le podía haber sacado más partido al personaje femenino, la actriz de doblaje tampoco le beneficia nada. En ocasiones el actor resulta insulso, en otras poco creíble.

Se supone que El Incidente es un thriller psicológico, cuando más bien en pantalla se nos muestra un drama, salpicado de unas escenas de terror (muy logradas, eso sí), pero sin exprimir todo su potencial. A mí no me mantuvo en tensión y las escenas que deberían acobardar al más templado, están enfocadas desde un punto de vista dramático que resta cualquier ingrediente de suspense que pudiera quedar para agobiar al espectador.

No estoy diciendo que sea una mala película, no. Está narrada y rodada con maestría, pues si Shyamalan tiene puntos fuertes es cuando se pone detrás de la cámara. Encuadres, planos, fotografía son de lo mejor, eso y que casi la totalidad de la película está ambientada en exteriores y de día, por lo que la luz da mucho juego y los paisajes constituyen un personaje más.

A mejorar, la historia, que si bien en un principio recuerda a los clásicos del terror y de la ciencia ficción, pierde interés a medida que avanza, convirtiéndose en un correcalles y terminando en un final que no se encuentra a la altura de lo que siempre se espera de este brillante director.

Si tenéis una tele grande, esperad a que la lancen en DVD.

©2008 Alejandro Guardiola


jueves, 12 de junio de 2008

Californication

Hank Moody (David Duchovny), es un novelista de éxito en Los Ángeles, un auténtico bestseller, que no ha logrado escribir nada desde la separación con su novia Karen (Natascha McElhone), y de la hija de ambos Becca (Madeleine Martin), de 12 años.

La vida de Hank es una espiral constante de alcohol, drogas y sexo, no por ese orden. La cosa se agrava, cuando en una de las visitas para recoger a Becca (como padre resulta bastante competente), Karen le anuncia que se va a casar con Bill, su pareja. Desde ese momento los esfuerzos de Hank para recuperar el amor de Karen y construir una familia con su hija, resultará uno de los pilares de la serie.

El otro, como habréis adivinado por el nombre de la serie es el sexo. Sí, Hank es un mujeriego intratable y en cada capítulo liga o se acuesta con dos o tres mujeres. Con tal comportamiento cualquier posible reconciliación con Karen se torna difícil. En Estados Unidos ha ocasionado una gran polémica la forma desinhibida y explícita con la que se tratan los encuentros sexuales del protagonista. También por cierta escena sexual con una monja en el primer capítulo. En Australia han prohibido su pase. No es para tanto creo yo. Se trata de una comedia con buenos gags y además escenas sexuales, ni más ni menos.

El planteamiento de escritor enfant terrible ante el peor bloqueo de su vida, no es muy original, pero sí lo son las situaciones a las que se enfrenta el bueno de Hank. Como por ejemplo los diferentes encuentros con el director de la adaptación al cine de su libro, llamada Esa Pequeña Cosa Que Llamamos Amor, interpretada por Katie y Tom, los dos acaban cobrando, peleándose el uno con el otro. Además de la cuestión de formar una familia y madurar de una vez, porque está seguro que junto a Karen y Becca, las palabras fluirán de nuevo y su teclado volverá a echar humo, pero claro le gustan mucho las mujeres guapas.

Californication es una comedia dramática del canal por cable de la CBS, Showtime, artífice de otras series orientadas a adultos como Queer as Folk, Dexter, The Tudors, Weeds, The L Word.
David Duchovny ganó un Globo de Oro por su interpretación de Hank Moody. La primera temporada consta de 12 capítulos y ya se ha anunciado la renovación de la serie para una segunda el año que viene.

En España la podéis ver en el canal temático FOX, o el estreno hoy mismo a partir de las 00:15 en Cuatro, después de Cuestión de Sexo.

©2008 Alejandro Guardiola

miércoles, 11 de junio de 2008

¡Pero Qué BORRICOS Somos!

Pues eso, ¿cómo unos pocos pueden paralizar un país? Es que acabo de abrir la página de la Cadena Ser y lo primero que veo es a un señor descalabrado, con regueros de sangre corriéndole por la cabeza. Oiga una cosa es una huelga, lícita de todo punto, y otra es una guerra. A pesar de que en Sevilla se han sumado agricultores y pescadores a los transportistas, recordemos que los señores que han declarado la huelga no representan al 100% del sector y que son trabajadores autónomos, señores. Autónomos. Así que de huelga nada, paro patronal. Luego el derecho a huelga no es el mismo que los trabajadores por cuenta ajena. Yo que soy autónomo, si me da por hacer huelga, pierdo dinero. Luego esta gente, en primer lugar, son masoquistas. Se entiende sus peticiones y sus necesidades, eso que quede bien claro. Ha subido el combustible que es su gasto principal y la energía con la que se mueven los camiones y trailers que conducen. Pero ese gasoil ha subido también en Reino Unido, Francia, Portugal, Italia, Croacia, Alemania, Australia, y cualquier país que sea cliente de la OPEP.

Aquella frase de la libertad de un individuo comienza donde termina la de otro individuo, en esta situación se ignora. O sea que transportistas que no quieran hacer huelga se les quema los camiones, en actos que se acercan peligrosamente a la morralla del terrorismo callejero. Si usted es ciudadano de una ciudad grande y como cada día madruga a las 5 de la mañana para llegar a tiempo a su trabajo, pues no, porque a estos caballeros y caballeras se les ha puesto en el forro que no. Que si ellos y ellas tienen una mala situación, le van a hacer partícipe al currito medio de ello.
Sin contar el peligro de que camiones de no sé cuantas toneladas, dificulten o corten la circulación de vías rápidas y autovías, con el peligro que conlleva ello. ¿O es que no han visto el anuncio de Fernando Alonso de la Dirección General de Tráfico?, yo pienso que el loco eres tú.
Ahora al que se le cace cometiendo una infracción de tráfico por este motivo, ni un ápice de misericordia, que se le aplique la ley. Que por la nueva ley de sanciones se queda sin carnet de conducir, que se quede, así valorará más su instrumento de trabajo. Las declaraciones del ministro del Interior van en este sentido.

¿Que a ustedes les va mal? Lo siento en el alma. ¿Que sus reinvindicaciones son legítimas?, cierto, lo son. Pero no fastidien al resto del país por ello, y no persigan como la Gestapo a quien sí quiere trabajar. Yo pago una pasta a Hacienda, sólo por tener una pequeña empresa, más las cuotas a la Seguridad Social de autónomos, más los seguros sociales de mis trabajadores, más la mutua de prevención social, más los seguros privados, más el alquiler del local, más la luz, más el agua, más las basuras, más la factura de telecomunicaciones, más (a nivel personal) el alquiler de mi piso, más la cuota del crédito al banco, más, más, más... En cualquier lugar cuecen habas. La situación económica está mal, lo está para todos, no para unos más que para otros. Y a mí que tengo 29 años y que soy emprendedor no me dan ayudas por joven empresario.

Luego no nos miremos tanto el ombligo y no seamos tan borricos.

Espero que sea la última entrada que escriba sobre un tema similar o sobre política, que esta bitácora no va de eso y existen analistas e informadores mucho más cualificados que servidor para semejantes menesteres.

La foto es un ejemplar de un bonito burro de la raza asno zamorano realizada por Javi Alonso en Flickr.com.

ÚLTIMA HORA: El Ministerio de Fomento ha llegado a un principio de acuerdo para desconvocar la huelga con el 88% de las asociaciones que representan a transportistas. A los convocantes del paro les ha dado lo mismo, siguen en sus trece y se van a beneficiar de unas medidas por las que no han negociado.

martes, 10 de junio de 2008

Documento de Identidad para bloggers


Leído en CadenaSer.com.

El artículo hace referencia a la posibilidad de la Unión Europea de regular la blogosfera con una especie de documento de identidad para el responsable de la bitácora, para evitar informaciones falsas. Ese argumento se acerca peligrosamente a controlar la información. Cualquiera dentro del mundillo de internet sabe de quien fiarse y de quien no, que bloguero actualiza con frecuencia y veracidad y quien sólo usa su espacio virtual para contar chismes o embustes. En resumen, no hace falta una regulación exterior, porque la mayoría al hacer la cuenta de registro del blog ya escribimos todos esos datos, nombre y apellidos, una cuenta de correo electrónico, intereses, edad, etc... El propio mundo virtual favorece a aquellos que dedican su esfuerzo a mejorar su rincón con noticias veraces, apartando de su lado y haciendo el vacío a los llamados "trolls" o quienes se dedican a sembrar medias verdades.

¿Documento de identidad para los blogueros? Desde aquí opinamos que en España la legislación existente es bastante, luego no.

lunes, 9 de junio de 2008

Tierra de Leyendas V: El Maletín

Hola, aquí os ofrezco el relato perteneciente a la antología Tierra de Leyendas V, publicada por la Editorial Ábaco.

El Maletín

El irritante sonido del despertador zumbó, sacándole de su sueño. Pidió cinco minutos más. Cerró los ojos.

Flotaba, tranquilo y seguro en el medio de un atolón tropical de aguas límpidas y cristalinas. Sin preocupaciones, ni ruidos, ni molestias, ni su madre, sólo quietud y bienestar. El arrullo del mar le hacía sentirse a gusto, adormilándole.

La segunda alarma, la que había programado con el fin de no quedarse dormido, rompió la imagen paradisíaca, del mismo modo que unos niños que golpearan, jugando, su reflejo en la orilla de un arroyo.

Diez minutos más tarde, se había aseado, duchado y afeitado, además de haber tomado un rápido y frugal desayuno. En menos de tres minutos se vistió y ya estaba listo para una nueva jornada en la aburrida oficina, desempeñando su tedioso trabajo. Remitía las reclamaciones del departamento de atención al cliente a otro negociado mediante tubos de succión neumática.

Tómate la pastilla, rezaba la nota adhesiva con la redonda caligrafía de su madre, que había pegada en la nevera. El vaso lleno de agua le aguardaba al lado del electrodoméstico. ¿Acaso era un niño al que le tuvieran que recordar cada uno de sus quehaceres diarios?

Un riachuelo, joven e impetuoso, descendía del deshielo de las montañas. Se transformó en un torrente bravío y retorcido, que formaba espuma y los bruscos requiebros se convirtieron en unas aguas bravas, llenas de rápidos y de violentos remolinos…

Arrancó la nota, la rompió y desechó los trozos por la cocina. Era todo un hombre y tomaba sus propias decisiones. Ya hablarían de ello cuando regresara del trabajo.

Tomó el maletín de cuero negro que su madre le había regalado por su aniversario, tres años atrás. No le hacía falta para desempeñar su oficio, pero allí dentro llevaba su objeto más preciado. Necesitaba sentirlo cerca para sentirse feliz. Por eso lo apretó contra su pecho mientras viajaba en el metro y, más tarde, en el breve trayecto en autobús. Los escasos segundos en los que descansaba sobre el piso, lo resguardaba entre sus piernas y repetía en alto, de forma que cualquiera pudiera escucharle: Es mío. El maletín negro. Es el mío.

Cuando se bajó en su parada, unos hombres discutían, encarados. Un forcejeo entre ellos casi le tira al suelo. El empujón le hizo soltar su adorado maletín, que cayó sobre el pegajoso asfalto.

Unas lluvias torrenciales, una riada de color marrón terroso arrasaba las casas, derruía los puentes, destruía las carreteras, anegaba las ciudades… terminaba con lo que se opusiera a su paso…

Miles de cuerpos sin vida, flotaban en el líquido ocre…

—Disculpe caballero —se excusó uno de los hombres—. Mi compañero y yo nos hemos acalorado —dijo, abriendo los brazos, conciliador.

—Aquí tiene su maletín —dijo el otro—. Le ruego que nos perdone —pidió en un tono sincero.

—Es mío —respondió, asustado, cogiendo su maletín con rapidez de manos del desconocido y aplastándolo contra su torso. Se marchó mirando de hito en hito a los dos pendencieros y se alejó caminando cada vez más deprisa.


Después de instalarse en su pequeño cubículo, se entretuvo comprobando que su tesoro estuviera bien antes de comenzar con su tarea. Abrió el maletín y sí, parecía estar en orden, como él lo había dejado el día anterior. Miró un segundo por encima de las paredes prefabricadas que separaban su puesto de los vecinos. La oficina permanecía tranquila o por lo menos sólo observó trabajadores dedicados a sus respectivos cometidos. Nadie estaba pendiente de él, ni del contenido del maletín negro. Mientras lo cerraba de nuevo y lo atrapaba entre sus piernas, decidió que sabía que le vigilaban.

La mañana transcurrió sin ninguna incidencia, le llevaban carritos con informes de queja, los metía en unos receptáculos transparentes, apretaba un botón y los metía en el tubo. Mantuvo el maletín bajo la mesa, fuera de la vista de los curiosos. Cualquier precaución se le antojaba insuficiente.

A la hora de comer, aguardó hasta que los empleados de su sector se marcharon. Miró a un lado y a otro del pasillo y salió corriendo hacia el ascensor con el maletín bajo el brazo. Mala elección, allí dentro podrían camuflarse dispositivos de espionaje. La próxima vez debía recordar utilizar las escaleras. Sí. Eso sería bastante seguro. Las escaleras.

Una vez fuera del edificio, en la seguridad de que en la calle sería mucho más difícil observarle, se fue a comer. Tomó tres taxis distintos en direcciones opuestas y, una vez satisfecho con sus artimañas de distracción, se dirigió a un restaurante. Era la primera vez que comía allí, nunca repetía en el mismo sitio, pretendía burlarles. Pidió una ensalada, en la carne echaban cosas que producían una mala digestión y así controlaban a la gente. La verdad estaba en el aceite, el vinagre y la sal.

Pagó con el dinero justo. Cogió su maletín y se fue. La camarera se había fijado mucho en él. Mala espina.

Repitió la operación de los taxis para el regreso.

Subió los veintidós pisos a pie. Fue directo a su puesto de trabajo y, justo cuando iba a soltar el maletín sobre la moqueta, su supervisor entró en el cubículo.

—Quiero verle. En mi despacho —dijo y se marchó.

En cinco años de trabajo para aquella empresa, era la primera vez que un superior le pedía hablar con él. Agarró de nuevo el maletín, e intrigado, recorrió el trecho hasta el despacho. Cerró la puerta detrás de él, el jefe le esperaba de pies.

—Siéntese, por favor —invitó.

Obedeció y colocó el maletín sobre las rodillas.

—Tengo cinco informes que dicen que pierde el tiempo, que comete errores en las entregas.

—Pero… yo no… —balbuceó.

—Lamento decirle que ya no trabaja para nosotros. Recibirá un cheque con el dinero que le corresponde. Buenos días.

—¡No! —los cierres del maletín saltaron y sacó un objeto de su interior.

La furia del río que fluía embravecida, iba a morir a una descomunal cascada que, en medio de olas que rompían en nubes de espuma blanca y un estremecedor rugido, transformaba la oscura corriente fluvial en albas cortinas de agua. Pero la catarata se disolvió y se convirtió en una gigantesca ola marina que alzada como una cobra dispuesta a atacar, rompió contra la costa, devastando y acabando con cualquier vestigio de vida en segundos.

Blandió la oscura pistola, apuntando al miserable.

—No, por favor, tranquilo… —dijo, nervioso.

Pero no habría acuerdos posibles. Apretó el gatillo.

—Clic.

Extrañado, miró con atención su arma. El supervisor tenía un cerco en los pantalones a la altura de la entrepierna y le insultaba. Él ni le escuchaba.

Pulsó el mecanismo que liberaba el cargador. Vacío. En el lugar de las balas había un papelito amarillo que decía: No me gusta que juegues con estas cosas, puedes lastimarte. Vuelve pronto. Te haré galletas. Tu madre que te quiere.

Ella había abierto su maletín, cuando se lo había prohibido. Le daría de azotes en la mecedora en la que solía pegarle cuando niño a la vez que se balanceaba.

Guardó de nuevo a su pequeña y se fue. Los gritos del supervisor seguían detrás de él, llamándole loco o algo así.

Bajó por las escaleras. Galletas, ¿serían las de canela o las de manzana? Le haría pagar aquella intromisión en sus pertenencias. Las de canela, aunque las de manzana eran más sabrosas. Le castigaría, le haría sufrir. Riquísimas. No haría falta, en cuanto descubriera el vaso de agua intacto se echaría a temblar.

Sí. Su madre era la mejor repostera del mundo.

©2006 Alejandro Guardiola


jueves, 5 de junio de 2008

La Feria del Libro en Zamora


¡Señoras y señores! ¡Pasen y vean! ¡La mayor exposición de libros ambulantes! ¡Los libreros salen a la calle! ¡La cultura al alcance de todos! ¡Presentaciones! ¡Sesiones de firmas! ¡Charlas! ¡Coloquios! ¡Mesas redondas! ¡Talleres literarios! ¡Animación a la lectura! ¡Cuentacuentos! ¡Concursos para los peques! ¡Justas literarias! ¡Lecturas de poemas! ¡Trabalenguas! ¡Adivinanzas!

Pues no, el 85% de lo que pongo arriba no existe. Con cuatro casetas en la calle peatonal más céntrica y por ende más concurrida de Zamora. Tampoco es que la ciudad sea muy grande para que haya muchas más, pero como poco hay unas 15 librerías con cierto peso.

Lo cual me lleva a plantearme, ¿de verdad le interesan al ciudadano medio los libros? En Zamora lo que interesa ahora, es el próximo encuentro frente al Rayo Vallecano que pone en juego el ascenso del equipo de fútbol local a la segunda división nacional. Las colas para sacar entradas sí que están concurridas, y el lugar donde se compran es el mismito en el que se encuentran las casetas y la carpa de la Feria del Libro. Si tira más un balón rodando que...

En fin, da pena. Es triste, porque uno se siente de la tierra y porque en el lugar en el que se encontró ayer David Prieto en su presentación de Urnas de Jade: Leyendas, es muy posible que me encuentre yo a estas alturas del año que viene. Con el mismo éxito de crítica y público, supongo, por decir algo.

No basta con lo complicado que es escribir un libro, publicarlo con una editorial profesional, sin que te saquen los cuartos, las trabas de las distribuidoras, si no que, encima, en tu casa también te ponen cortapisas. No basta con ser un autor joven, de la tierra (insisto), porque no hay muchos escritores de Zamora, bueno Juan Manuel de Prada y ni siquiera es de Zamora. Porque ese autor o autores son embajadores y sus libros diplomáticos que representan a la ciudad a orillas del Duero allá donde aterrice su obra. Pero no, Zamora y los zamoranos somos cerriles.

Que apenas en una librería se puede conseguir el libro y porque el propio autor se puso en contacto con ellos, se han portado bastante bien. Otros: "Ah, es que recibimos lo que nos mandan" Suele ser la respuesta cuando preguntas. Un caso bastante hiriente es el de una librería de Salamanca que trae los libros de la misma editorial donde ha publicado David (y mía en el futuro), justo el anterior al suyo, de un autor americano, el posterior, de otro autor americano con adaptación al celuloide. Pero el de David no. No sé, es que Prieto no debe sonar muy comercial. Se tenía que haber dejado el Black del seudónimo que usaba cuando se presentaba con una copia de Urnas fotocopiada en papel para que me la leyera. David Black, ¿a qué ya os va sonando a autor superventas? Ahí lo tienes. Si hasta os entran ganas de comprarle cualquier novela, porque os recuerda a Dan Brown. Llamándose David Black, el libro tiene que ser bueno a la fuerza, es imposible que resulte mal escrito o aburrido. Ah, que me dicen que no, que es castellano de pura cepa y que de anglosajón nothing de nothing.

Hay veces que uno renegaría con gusto de su origen, asuntos como estos asquean y revuelven el estómago. Nos recuerdan que eso del siglo 21 todavía falta por llegar a algunas partes de España y que la mayoría de Castilla y León sigue anclada en su paletismo, caciquismo, ombliguismo y conservadurismo de antaño.

©2008 Alejandro Guardiola

La Feria del Libro en La Opinión de Zamora

Créditos: foto de Antramir en Flickr.com.

martes, 3 de junio de 2008

Hoochie Coochie Man: Bo Diddley



I´m a man
... así empieza el clásico del blues interpretado por Bo Diddley. Hoy nos quedamos sin el hombre de las gafas, el sombrero y la pintoresca guitarra rectangular, Bo Diddley. Murió en Florida a los 79 años por un fallo cardíaco. Fue un maestro del Blues, y uno de los pioneros del Rock and Roll junto a su amigo Chuck Berry. Decía sentirse influenciado por Muddy Waters y John Lee Hooker, pero en aquella época primigenia de la historia de la música popular, todos los artistas se influenciaban unos a otros. Buddy Holly popularizó varias de sus canciones, grabó con Chuck Berry, fue reconocido como influencia en músicos como Elvis, Rolling Stones, The Beatles, The Who, The Kinks, Bruce Springsteen, The Clash, U2. Conoceis muchas de sus canciones por las versiones de Eric Clapton, John Lee Hooker, etc...

En definitiva un bluesman, uno de los grandes que fue referente para la música popular del pasado siglo.