viernes 28 de agosto de 2009

TV e Internet

Leo hoy en dos periódicos digitales diferentes El País y en 20 Minutos, que muchas series americanas son más seguidas por la web, ya sea online o por descarga que en el formato tradicional televisivo.

A la cabeza de estas series se encuentra Héroes, la serie de la cadena NBC, con unos 52 millones de descargas por todo el mundo, le siguen Perdidos (51), 24 (34), Prison Break (29), House (26), Fringe (21), Mujeres deseperadas (21), Anatomía de Grey (19), Gossip Girl (19), Smallville (19).
En ambos artículos se reconoce una caída de audiencias y que el público prefiere ver las series online o descargárselas.


Entonces, si está cambiando la forma de ver la TV, me pregunto, ¿no habría una forma de aunar estas exigencias de los teleespectadores? Es decir, tradicionalmente asociamos ver la televisión con estar enfrente de un aparato con canales, etc. Pero, ¿y si estamos cambiando ese chisme con pantalla por otro que se mueve a nivel global? Quienes se dedican a la industria del espéctaculo, sobre todo en USA (lo digo porque son quienes más contenidos producen, series o películas) deberían tener en cuenta que a lo mejor un capítulo de Héroes consigue una mayor audiencia globalmente en internet que en la televisión. Que es posible que True Blood o Mad Men, por decir dos series que se están emitiendo ahora, tengan más seguidores fuera que en territorio americano.
Cada vez más el usuario medio no se espera a que determinada cadena de televisión o de cable traduzca la nueva temporada de su serie favorita, prefiere verla en el idioma original con subtítulos.

Seguro que existen formas para que creadores y consumidores de esos contenidos queden satisfechos por igual, unos, cobrando por su trabajo, otros, recibiendo esas series o películas cuando quieren y como quieren, sin engorrosas esperas. Medios y formas para hacerlo existen, ahora, luego es que quieran ponerse a ello.

4 comentarios:

Alejandro Laurenza dijo...

Interesante entrada. La verdad es que es mucho más cómodo (y más rápido) descargarse un capítulo de nuestra serie favorita, y verlo luego cuando queremos, que esperar a que algún canal local se decida a emitirlo.

En cuanto a la forma de ganar dinero. Quizá puedan serguir haciéndolo mediante publicidades, pero introducidas en la serie misma, de manera que no puedan ser eliminadas. Claro que sería conveniente que estas publicidades sean de marcas internaciones, teniendo en cuenta que el público es también internacional.

Un saludo, y te sigo leyendo.
Alejandro.

Alex dijo...

Pues bienvenido tocayo. Otra posibilidad es que dentro de la cuota que se paga de internet se escojan paquetes de productoras o de canales, algo similar a lo que hacemos cuando escogemos un paquete de tv por cable o por satélite.

Formas para hacerlo hay muchas, variadas y en todas se contempla que los propietarios de los derechos y creadores cobren por su trabajo. el problema es que la tecnología y el gusto de los consumidores cambian más rápido delo que a la industria le interesa adaptarse a ellos.

ocurre algo similar, aunque a un niveel diferente con los lectores de libros electrónicos y el formato e para los libros, mientras no se bajen los precios de los aparatos y los grandes grupos editoriales apuesten por este formato y nos vendan el libro e a un precio justo, esta tecnología no despegará en España.

Un saludo y gracias por dejarte caer pro aquí.

Laura dijo...

Yo prefiero ver las series en su formato original y encuentro muy gratificante la posibilidad de verlas por Internet. El problema es que las mismas compañías ponen trabas, cuando no permiten a usuarios fuera de Estados Unidos poder descargar legalmente los episodios. Es lo más absurdo que he visto y claro, estimula la piratería. :(

Enric Herce dijo...

Los estudios sacan mucho dinero de la venta de sus productos a otros paises. Y mientras puedan mantener un sistema que les permita seguir sacando beneficios de ellos dudo mucho que lo cambien, y para muestra el ridículo sistema de capar los reproductores de DVD para que funcionen por zonas.
Quizá cuando las televisiones de otros países entiendan que no tiene sentido emitir series que buena parte de su audiencia potencial ya ha visto subtituladas y dejen de comprarlas, la cosa empiece a cambiar.