jueves, 24 de julio de 2008

Elemental, Querido Chaplin, Rafael Marín

¿Cómo podría conjugarse el hecho que Sherlock Holmes existió en realidad y además que Charlie Chaplin fue compañero de fatigas del genial detective? En Elemental, querido Chaplin, Rafael Marín nos ofrece la respuesta a esa pregunta.

El autor juega con la complicidad de Rodolfo Martínez y su serie sobre Sherlock, para, desde el prólogo sugerirnos el tópico literario del manuscrito encontrado. Se supone que Rodolfo Martínez pone sobre la pista a Rafael Marín de un olvidado manuscrito, que parece ser puño y letra de Arthur Conan Doyle. Emocionado ante el hallazgo, el narrador/escritor/protagonista dedica su tiempo a indagar lo que en un principio piensa que se trata de una novela perdida de Sherlock Holmes.

En realidad, es una especie de diario en el que se nos cuenta que fue el doctor Watson quien puso blanco sobre negro las aventuras del detective y que las firmó Conan Doyle, asegurando que el detective más famoso del mundo existió y no fue una mera figura de ficción. Lo más curioso es que quien rubrica la narración es un tal Charles Chaplin. Así comienza la novela que es la "traducción" del autor de los papeles hallados.

El protagonista es Charlie Chaplin, la historia está enfocada desde su punto de vista, del joven, aspirante a actor, que admira al detective y consigue grangearse su amistad. Charlie es el contrapunto humorístico, metiendo la pata en cada página y acertando en pocas ocasiones, dando lugar a divertidas situaciones, entre ellas, el comienzo del personaje de Charlot. También asistimos a la recreación del detective inmortal que Marín caracteriza de forma soberbia y que es más cercano y menos altivo, quizás, que su alter ego originario, pero que emplea los mismos métodos, la deducción, la ciencia, el disfraz, para resolver los misterios.

En la primera parte de la historia, Charlie, apenas es un chaval huérfano de padre, que cuida de su madre, enferma mental con la ayuda de su hermano mayor. Pronto, por una serie de acontecimientos, él y su hermano llegan a formar parte de los Irregulares de Baker Street, ayudando a Holmes en la vigilancia de sospechosos. Los trabajos para el genial detective se van incrementando y el joven Charlie ya es un experto en los barrios bajos de Londres. La primera aventura consiste en encontrar a un famoso poeta secuestrado en la que se verán implicados desde el afectado y pomposo Oscar Wilde hasta el siniestro mandarín Fu Man Chu.
En la segunda parte, han transcurrido una decena de años y Charlie es ya un muchacho hecho y derecho, que ha conseguido un papelito en una compañía de teatro de Londres. Metido de lleno en el mundo de la farándula, el problema surge cuando el actor americano que representaba a Sherlock Holmes en la función de aquella noche, no se presenta. Entonces los actores tienen que improvisar y un desconocido toma el lugar del actor desaparecido. Holmes lleva varios años apartado, lejos de Londres y de los casos. Sin embargo, debe volver a escena y aunar su ingenio al de un inmaduro Charlie para hallar al americano. En este pasaje veremos desfilar, entre otros a Aleister Crowley. Lo único que parece claro es que ciertas facciones no quieren bien a Sherlock Holmes.
La tercera y última parte enlaza de forma directa con la segunda, pero cambia el decorado, el autor traslada la acción del Londres victoriano a Berna. Holmes y Chaplin viajan hasta la ciudad suiza en busca de un eminente personaje, Albert Einstein. La acción les conducirá hasta Villa Diodati, lugar de la génesis de El Vampiro de Polidori, Frankenstein de Mary Shelley, en las jornadas que les reunieron junto con P.B. Shelley y Lord Byron. Esta última resuelve los cabos que quedaron sueltos en la segunda historia.

La novela cuenta con ritmo trepidante de ágil lectura. Si el lector entra en el artificio constante de verosimilitud que Rafael Marín nos propone, resulta una novela que se disfruta, con la longitud correcta, no le faltan ni le sobran páginas. Si además uno es aficionado a las historias de Arhur Conan Doyle, gozará con los cientos de guiños a las novelas originales, así como los numerosos referentes a la literatura inglesa y al cine.

Elemental, querido Chaplin resulta una novela de aventuras sencilla, en cuanto a su estructura, con tramas lineales que se van resolviendo, pero sin complicaciones; sin embargo, ambiciosa y divertida en relación a la historia que nos cuenta. En cuanto al estilo, la narrativa del autor es bastante trabajada, abusando en unas pocas escenas de las descripciones, pero que en nada desmerecen el alto nivel de escritura del conjunto.

Una novela que podría describirse como fantasía histórica, ucronía o historia alternativa, o de un género que se ha denominado pastiche holmesiano, pero lo más atractivo es lanzarnos la interesante cuestión que Sherlock Holmes fue un personaje real, a quien Watson y Arthur Conan Doyle, después, convirtieron en ficción literaria. ¿O no? Leedlo si queréis comprobarlo.
Está publicado en Ediciones Minotauro.

©2008 Alejandro Guardiola



martes, 22 de julio de 2008

Entrevista a George R.R. Martin


Hola, por fin podéis disfrutar de la entrevista que le hicimos a George R.R. Martin, el autor americano de fantasía en Gijón, durante la Asturcon. En la portada de Sedice se puede leer, pero también escuchar y ver, que hemos colgado la entrevista entera tal y como sucedió.

Un saludo y que la disfrutéis.

lunes, 21 de julio de 2008

Hancock

Pues parece que a la espera de Batman y de Hellboy, el estreno de Hancock es uno de los que mayor expectación había creado este verano.
El personaje que representa Will Smith es un superhéroe, alcohólico y amargado por ser el único de su especie. Sus intervenciones para salvar a alguien, siempre resultan desastrosas, no porque no consiga su objetivo, si no porque los enormes daños que causa a vehículos, autopistas, edificios, etc... La policía y el ayuntamiento lo han declarado poco menos que persona non grata, si a eso se le unen sus escasos modales, no goza de muchas simpatías entre el público. Entonces su camino se tropieza con el de Ray, un publicista interpretado por Jason Bateman, cuando Hancock le salva de morir aplastado por el tren. Como agradecimiento Ray invita al superhéroe a comer en su casa, allí le presenta a su mujer Mary, Charlize Theron y Aaron, su hijo.

Ray piensa que con una campaña de publicidad adecuada, puede convertir la mala imagen de Hancock en un icono que todos amen y respeten. Para conseguir eso le pide a Hancock que deje la bebida y que ingrese de forma voluntaria en la cárcel como gesto de buena fe hacia la ciudad. Al principio, la idea de reformarse, no le hace mucha gracia, pero cambiará de opinión, siguiendo paso por paso la estrategia de lavado de cara que ha diseñado Ray para él.

Hancock tiene momentos de comedia, en los que tan cómodo se siente Will Smith, acción (como no podría ser menos en una película de superhéroes) y drama. Los efectos especiales con correctos, aunque en un par de escenas se note demasiado el exceso de CGI. El ritmo de la película es trepidante, pues apenas nos deja unos breves momentos de respiro.

Se supone que la historia no bebe de ningún cómic, que es por completo original, quizás por eso mismo, el resultado en pantalla, resulte mucho mejor que la media de adaptaciones de personajes superheroicos. O tal vez, porque no contemos con un material con el que compararlo. Aunque según ADLO, es una historia derivada de un guión que se encargó a Rob Liefield para que lo protagonizara Tom Cruise, llamada The Mark.

A pesar de que es una película bastante entretenida, pienso que podían haberle sacado mucho mayor partido a los orígenes de Hancock y explotar eso. Quizás en manos de otro director o productores, el último tercio de la cinta conduciría a otras conclusiones y llegaría a otros resultados más arriesgados. Hancock no es la típica película de hombre con superpoderes y un traje ajustado, marcando músculo que tienen que derrotar al villano de turno. Diferente, original, pero se queda a un paso de resultar extraordinaria.

©2008 Alejandro Guardiola



miércoles, 16 de julio de 2008

De vuelta de La Semana Negra y Asturcon (y 2)

Sábado. Nos levantamos a eso de las 10 y vamos a desayunar unos cafés con churros. Como no hay ninguna actividad en la Semana Negra hasta bien entrada la mañana decidimos acercarnos hasta la Casa del Libro. Llueve, mucho. Esta vez sí que vamos provistos de paraguas y de mochilas con libros de Marc R. Soto, Rodolfo Martínez, Rafa Marín y Juan Miguel Aguilera, por si los pillamos en algún momento y que nos echen unas firmitas. La Casa del Libro resulta una decepción, voy buscando títulos de Terry Pratchett en inglés, de los últimos, pero los únicos que hay ya los tengo. Así que entre comprar los libros que me interesan en una gran superficie o hacerlo en una librería tradicional, me decanto por comprarlos en los puestos de la Semana Negra, no por nada, si no porque me parece más acorde a las circunstancias del acontecimiento. Hojeé El Tejido de la Espada de Pallarés, Madrid de Daniel Mares y uno de Steve Redwood.

Volvemos para la Semana Negra, no hay nada abierto, excepto el puesto de Gigamesh en el que hay cola, para pedir número, pues Martin firmará libros a eso de las 12.
Sin nada mejor que hacer, como continúa lloviendo, nos metemos en el acuario. La verdad, es que gozamos como los niños chicos, con las nutrias, morenas, pulpos, tiburones, rayas, pingüinos y demás fauna.

Después vamos en busca de Alejo Cuervo de nuevo, no sea que se haya olvidado de nuestra entrevista. En la carpa ya hay bastante cola y Martin está firmando sus libros, otros disfrutan con el juego temático de Juego de Tronos. Localizamos a Alejo. ¿Al final cuándo quedamos? El domingo por la tarde entre mesas, ¿no? Mmm, sólo nos quedamos hasta el domingo por la mañana. ¡Vaya! Pues os había encajado el domingo, dejadme un segundo que lo pienso y os digo.
Mientras Alejo se hace su composición de lugar, David le saca unas fotos al autor firmando y yo que había visto a Rodolfo Martínez sentado, me dirijo a él para que me rubrique su Sherlock Holmes y la Sabiduría de los Muertos. Encantado, echa mano de bolígrafo y me hace una dedicatoria. Gracias, le suelto, de nada, hombre, que te guste.

Alejo nos cita para después de comer en la cafetería del hotel donde se encuentran alojados los autores invitados, id un poco antes, aunque es probable que nos retrasemos. Ok, tomaremos un café mientras llegan. Nos marchamos hacia la zona de la Plaza Mayor, donde nos esperan en una sidrería para comer. Caen unas 5 botellas de sidra, la comida está buena pero nos apremia el tiempo, que se nos echa encima la entrevista, menos mal que el hotel se encuentra cerca.

Repasamos la entrevista con unos cafés, le explico a David las palabras de difícil pronunciación y me aseguro que las entiende todas. Comprobamos que cámara de vídeo y el móvil con el que vamos a grabar funcionan correctamente. Pasa media hora. No vienen. Pasan tres cuartos. No vienen.
Llamo a Alejo, me pregunta qué hora es. Nos pide mil perdones, la sobremesa se les ha alargado. Lo tendremos que hacer después de la presentación del libro de ilustración de Enrique Corominas. A nuestro lado se encuentra Scott Bakker con otro autor (que no conseguimos identificar), le preguntamos si les podemos sacar una foto, claro nos responde en inglés.

Nos volvemos a la playa. En la carpa de encuentros, donde se celebra una charla con Elia Barceló, Rafael Marín, Juan Miguel Aguilera y otros sobre monstruos. Allí nos encontramos con Claudio Cerdán, charlamos un buen rato, nos firma El Dios de los Mutilados y acudimos juntos a la presentación de Corominas con la sorpresa que acude el propio Martin (nosotros ya lo sabíamos). Es una presentación bastante rápida y la mayoría de los asistentes permanecemos de pie por no haber suficientes sillas.

Cuando termina, tras unas fotos, Alejo nos lleva con Martin hasta una carpa de la organización del certamen, en la que hay unas cuatro personas trabajando. Nos presentamos, le regalamos un Urnas de Jade firmado por David. No nos engañemos, estamos un poco nerviosos, por confundirnos en alguna pregunta, por la responsabilidad que han puesto sobre nosotros, por el calibre del personaje.
Ponemos los trastos en marcha y le hacemos las preguntas pertinentes. En todo momento se muestra amable y divertido, varias veces nos reímos con él, en lo que fue una charla muy agradable sobre literatura fantástica con uno de los grandes del género actual. Al final nos firma unos libros, siempre con una sonrisa. Nos hacemos unas fotos junto a una figura de cartón-piedra de Jack el Destripador. Nos despedimos, nos desea buena suerte, le deseamos buena suerte.

Intentamos llegar a la presentación de Claudio, pero es demasiado tarde y tratamos de conseguir una firma y un dibujín de Corominas, esperamos durante una hora y la cola no se mueve. Decidimos que nos apetece más una cerveza con Claudio y sus amigos Chema, Álex y Lidia. La charleta se alarga y se nos hace tarde para cenar. Cenamos al lado del hotel, pero estamos muertos. Acabamos llamando a Claudio para decirle que no nos espere, que nos vamos a dormir.
Y al día siguiente nos fuimos a Oviedo, me hice una foto con la estatua de Woody Allen. Comimos allí, en una sidrería como no, café y carretera y manta hasta Salamanca.

Las fotos son © de David Prieto, así que si vais a usarlas, citad de dónde las habéis sacado.

lunes, 14 de julio de 2008

De vuelta de La Semana Negra y Asturcon (1)

Pues el fin de semana nos fuimos hasta Gijón porque nunca antes habíamos disfrutado de la Semana Negra ni yo conocía la ciudad. Si a eso, sumamos que uno de nuestros autores favoritos nos visitaba, miel sobre hojuelas.

El viernes cuando llegamos, tras dar varias vueltas en busca de aparcamiento, encontramos una plaza. Pero queridos amigos, en Asturias la ORA también funciona los viernes por la tarde y los sábados por la mañana, así que a David le toca pegarse con el parquímetro, con la intención de no mover el coche en todo el fin de semana. Nos registramos en el hotel, veo que en la lista de los que han reservado plaza por medio de la Asturcon sólo me suena Alfredo Álamo, uno de los creadores de la Legión del Espacio. La habitación no está mal, la cama es grande y confortable. Dejamos los bultos nos lavamos y nos cambiamos de ropa. Vamos en busca de la Playa de Poniente. Cuando llegamos vemos un mar de carpas, unos Moais en la playa, una enorme pluma, puestos de libros, cómics, artesanía, además de un montón de gente.
Como el deber es lo primero, curioseamos solo un poco (me compré El Hombre Divergente de Marc R. Soto) y vamos en busca de Alejo Cuervo para pactar la entrevista con Martin. En la caseta de Gigamesh no saben nada de él, unas chicas muy majas por cierto, cuando aparece Ramón quien se ofrece guiarnos hasta el jefe de Gigamesh. Por el camino nos encontramos con George R.R. Martin su característica gorra y Scott Bakker que es un tío canadiense de unos dos metros con pinta de surfero colocado y que también escribe fantasía. Ramón se para para que Scott le firme unos ejemplares de Neuropath para la tienda y nosotros nos hacemos unas fotos con él como el que no quiere la cosa.
Llegamos hasta Alejo, que estaba tomando unas cañas con Enrique Corominas. En la mesa de al lado, identifico a Rodolfo Martínez, Alfredo Álamo y alguien más cuya cara me suena pero que no consigo ubicar.
Alejo que venimos de parte de Sedice para hacerle una entrevista a este buen señor. Cuando el editor se ubica nos intercambiamos los teléfonos y quedamos en hacerlo al día siguiente, pero que le busquemos por la carpa de encuentros por la mañana. Nos vamos a cenar, cenamos bien, bebemos mejor sidrina, me dejo el libro en la sidrería me toca volver. Llovía un montón y nos mojamos, ya que con mucha habilidad nos dejamos los paraguas en el hotel. Así que buscamos refugio en una cervecería, que tenía material de importación, empiezan a caer las Grimbergen, Trappiste Rochefort, Guinness especial importación... Terminamos por irnos al hotel, mojándonos más y con cierto contentillo.

Continuará...

martes, 8 de julio de 2008

Últimas Lecturas

Carpe Jugulum, Terry Pratchett.

La última entrega de la saga de Mundodisco publicada en castellano (esta semana ya debe estar a la venta el Quinto Elefante). En esta ocasión, el autor inglés retoma el cónclave de brujas de Lancre: Tata Ogg, Yaya Ceravieja y la recién llegada Perdita. Esta comienza su aprendizaje en los oscuros secretos de las brujas, sustituyendo a su predecesora, Magrat Ajostiernos, ocupada en la labor de ser madre y gobernar junto a su esposo el reino de Lancre. Perdita, pronto descubrirá que la impredecible Esme Ceravieja es impredecible hasta cuando se piensa que sea impredecible. La historia comienza con el bautizo real de la hija de Verence y de Magrat, Yaya es la madrina. Pero la bruja se encuentra sumida en otras preocupaciones. La gran bruja de Lancre, famosa en el Mundodisco por su maestría en el difícil arte de la cabezología, ¿preocupada? Yaya huye a las montañas a meditar. A la vez unos misteriosos visitantes, venidos de Überwald hacen su presencia, invitados por Verence, quedándose como invitados perennes en el palacio real y convirtiéndose en los mandamases del tranquilo reino de las Montañas del Carnero.
Las brujas deben hacer entrar en razón a Yaya y que les ayude a combatir a los invasores.
Como siempre, Pratchett, inunda sus páginas de situaciones hilarantes, en las que las cuatro brujas con sus mayores representantes, las escenas de Tata Ogg son impagables. En este libro observamos a la habitual todopoderosa e impasible Yaya, sumida en una crisis de confianza. Sus compañeras del aquelarre deberán valerse por sí mismas y liberar el reino.

Junto con la mal traducida ¡Voto a Bríos! (Jingo!), esta nueva lectura que nos presenta Terry Pratchett, es de la más divertidas que recuerdo junto a otras de la serie de la Guardia o de las Brujas, a pesar de su habitual final embarullado y caótico con personajes corriendo de un lado para otro sin ton ni son. A pesar también, de la mediocre traducción que viene acompañando las últimas ediciones del Mundodisco, sin embargo, en este caso los errores no chirrian tanto, como en entregas previas. Pratchett es complicado de traducir, lo he leído en versión original y la mayoría de las bromas, chistes y giros se pierden, sin contar que cada una de las razas, enanos, trolls, gnomos, igors, hablan cada uno en una variante diferente del inglés. Por supuesto la mayoría de ese contenido queda lost in translation. A ver si hay más suerte con el Quinto Elefante.


La Sangre de los Elfos, Andrzej Sapkowski.


Tercer volumen de la exitosa saga de fantasía de Geralt de Rivia, primera novela de la serie. Imaginad un mundo en el que las potencias se ven forzadas a una alianza para hacer frente al invasor Nilfgardiano que avanza con potencia desde el sur. Pensad en un personaje que no quiere protagonismo en ninguna de estas historias, sólo dedicarse a su trabajo, exterminar monstruos por dinero. Si a eso le añadís que Geralt es buscado por diferentes facciones, que tratan de averiguar cuál es el destino de Ciri, la niña heredera al trono de Cintra. Geralt mantiene este secreto bien guardado y a buen recaudo.

Sapkowski nos había presentado en las dos entregas anteriores, en forma de relatos cortos, a los personajes que deambulan por la saga: el brujo Geralt de Rivia, la hechicera Yennefer, el juglar Jaskier... En esta obra, Geralt termina por darse cuenta que quizás con sus conocimientos y habilidades no sea capaz de proteger a la pequeña Ciri de los oscuros intereses que pretenden encontrarla, ni de ella misma. Por ello solicita el auxilio de la maga Triss Merigold, y más tarde de su ex amante Yennefer.

Lo más importante en la narración aparte del planteamiento de la historia, lo constituyen los propios personajes, así como su relación entre ellos, los viejos tiempos pasados juntos, las miserias de cada uno, los favores debidos y devueltos, lo que buscan y necesitan en el otro y lo que en realidad encuentran.
La novela contiene tanto elementos fantásticos como otros que podrían definirse como de novela de espías. El protagonista se ve, fatigado, cansado, el otrora valiente e imbatible Geralt, ahora muestra su pesadumbre ante unos hechos que escapan a su entendimiento y unos hilos que se encargan de manejar, personajes que aguardan en las sombras, conspirando.

Por cierto me dejo en el tintero para otro día Las Damas de Grace Adieu, de Susanna Clarke y Elemental, Querido Chaplin, de Rafael Marín, este último dentro de la categoría de Autores Favoritos.

©2008 Alejandro Guardiola


jueves, 3 de julio de 2008

Seleccionados Visiones 2008

Copio-pego del mensaje de Sergio Mars, representante del comité seleccionador del Visiones 2008:

Igual que refulgen las almas
, de Elena Alonso Frayle

La imposible mujer menguante, de Claudio Amodeo

Hadas negras, de Fracisco Jesús Franco Díaz

Oddvillage, de Ángel Guardiola Gómez

Patricia y la caja IOOP, de Enric Herce Escarrà

357, de Jesús Jiménez Cáñada

Topacio, de Graciela Lorenzo Tillard y Fabio Ferreras

Hija de la gran musa, de Sergio Macías García

El rastro perdido, de José María Pérez Hernández

Sacrum Cosmica, de Daniel Pérez Navarro

El último pozo, de Laura Quijano Vincenzi

La Fundación, de Inmaculada Rumbau Talens

En honor a Saram, de Andrés Torralba Ureña

Ramas, de José Ramón Vázquez Peñas

Tafiofobia, de José Ramón Vila Martínez

La portada será obra de Ricardo Adriansen.


Un año más me quedé fuera, pero por lo menos llegué hasta los pasos previos a la final. No puedo más que decir una enhorabuena a la organización, por la información y por la rapidez que se ha dado para gestionar el asunto, que en unos tres meses han conseguido finiquitar la selección, no como la convocatoria del año anterior.


Enhorabuena también a los seleccionados por haber logrado entrar en una de las antologías de mayor prestigio dentro del género fantástico en España. Y en concreto a Francisco Jesús Franco Díaz por su Hadas Negras y a Enric Herce Escarrá por su Patricia y la caja IOOP, gente maja donde los haya, porque son unos monstruos y porque sus textos me los pasaron para que los leyera y les diera su opinión. ¡Sois grandes!

Más cosas. Confirmado, Sombras de una Vieja Raza (si nada se tuerce) se publicará en Marzo de 2009 dentro de la colección Albemuth Bolsillo de la editorial granadina Grupo AJEC con el número 26, con prólogo de Francisco Javier Illán Vivas, excelente escritor y enorme por su calidad humana. Para que os hagáis una idea será con el mismo formato y precio que los últimos de Sergio Mars, El Rayo Verde en el Ocaso y Marc R. Soto, El Hombre Divergente, aunque contará con unas páginas más, bordeando las 250.